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1 de Agosto de 2018
Biología marina

Una selva animal bajo un desierto de hielo

Los fondos marinos de la alta Antártida son los mejor conservados del planeta.

Diferentes especies de gorgonias, a unos 100 metros de profundidad, añaden tridimensionalidad al hábitat bentónico. Entre ellas destacan Callozostron sp. (blanca, en primer plano), Fannyella spinosa (naranja intenso) y Dasystenela acanthina (detrás, naranja claro). [THOMAS LÜNDALV]

Durante más de seis meses al año, los mares de Weddell y Ross, conocidos también como la alta Antártida, están recubiertos por una capa de hielo de más de un metro de espesor. En esta región, la temperatura de los fondos marinos, que alcanzan una profundidad de entre 50 y 500 metros, se ha mantenido estable durante cientos de miles de años. Allí se han descubierto comunidades marinas que presentan una de las más altas diversidades del planeta. Este excepcional paradigma de la diversidad biológica es aún hoy un aspecto que sorprende a los científicos y forma parte de una de las líneas de investigación más importantes del océano Antártico.

Comunidades dominadas por esponjas, gorgonias, ascidias y briozoos cubren por completo el lecho marino a lo largo de miles de kilómetros cuadrados. Tales formaciones han sido escasamente afectadas por las perturbaciones naturales desde hace millones de años y, debido a su inaccesibilidad, no han sufrido las consecuencias de las actividades humanas. Esas circunstancias han hecho de estos fondos los mejor conservados del planeta, lo que los convierte en un laboratorio ideal para conocer y entender la vida y los ecosistemas marinos en un ambiente inalterado.

Los organismos de los fondos presentan características fisiológicas y ecológicas que les permiten vivir en condiciones extremas de baja temperatura y escasez de luz. La vida que crece dentro del hielo superficial es una de las claves para explicar este fenómeno. Allí proliferan millones de microalgas con un elevado poder nutritivo y que caen al fondo cada verano cuando el hielo se funde. De esta manera, a las comunidades mejor preservadas del planeta no les ha faltado nunca el mejor alimento posible y han evolucionado lentamente para llegar a desarrollar una elevada biodiversidad, que se ha descubierto hace tan solo unos pocos años gracias a los trabajos realizados por nuestro grupo.

[El artículo completo (PDF) incluye un reportaje fotográfico de 2 páginas con imágenes de los fondos marinos antárticos.]

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