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1 de Diciembre de 1990
Introducción

Causa de la extinción en masa

Hace 65 millones de años el mundo cambió bruscamente. Los reptiles, que hasta entonces habían dominado el panorama, desaparecieron. Lo mismo ocurrió con más de la mitad de todas las especies de plantas y animales, marinos y terrestres. Puesto que una especie puede sobrevivir aun cuando el número de individuos se reduzca de manera importante, el hecho de que al final del período Cretácico (el límite KT) se extinguieran tantas especies sugiere que, por un instante, la Tierra se convirtió en un lugar extremadamente inhóspito.

Los mamíferos consiguieron los nichos ecológicos que habían dejado vacantes los dinosaurios, se transformaron en el grupo doninante de animales de talla grande. Y, con el tiempo, una de sus especies empezaría a investigar el registro fósil de sus lejanos orígenes.

Ese registro es rico en claves de todas las clases. Además de los huesos de dinosaurios —bastante escasos— hay huellas de muchos organismos más, verbigracia, fósiles microscópicos de foraminíferos y de otros organismos marinos. El espesor y la composición química de los estratos tienen también una historia que contar.

Sin embargo, el nudo de la historia parece depender de quién la esté leyendo. Walter Alvarez y Frank Asaro, de la Universidad de California en Berkeley, ven huellas del gran impacto de un cuerpo procedente del espacio, escondidas en capas de rocas sedimentarias de los Apeninos italianos o de mucho sitios más repartidos por toda la Tierra. Vincent E. Courtillot, del Instituto de Física del Globo de París, descubre pruebas de un mundo contaminado y arruinado por las ingentes erupciones volcánicas que formaron las mesetas de Deccán ("Deccan Traps"), en la India. En las páginas siguientes nos exponen sus argumentos.

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