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Apuesta de futuro

Los retos aún pendientes y el coste de inversión del proyecto ITER deben analizarse desde una perspectiva más amplia.

CORTESÍA DE LA ORGANIZACIÓN ITER

La fusión como fuente de energía presenta importantes ventajas. Utiliza un combustible virtualmente ilimitado, distribuido por todo el planeta y es respetuosa con el medio ambiente. Sin embargo, adolece de un problema fundamental: la gran dificultad técnica para llevar a cabo la reacción, ya que para alcanzar la fusión en condiciones energéticamente rentables, el combustible debe calentarse a una temperatura de doscientos millones de grados.

A pesar de que el progreso hacia dicha meta ha sido sostenido durante los últimos cincuenta años —los avances se han sucedido a un ritmo similar a los de otras disciplinas de gran éxito, como la microelectrónica—, el objetivo aún se antoja distante. Ello ha provocado que, en ocasiones, la energía de fusión se considere una quimera inalcanzable. Sin embargo, esta técnica «de ciencia ficción» comienza a hacerse realidad. El encargado de demostrarlo será el experimento ITER, el cual se propone generar, a partir de la fusión de isótopos de hidrógeno, una energía diez veces mayor que la necesaria para calentar el combustible.

Artículo incluido en

Las piezas ausentes del proyecto ITER

    • Geoff Brumfiel

En el camino hacia una energía sin límites, el experimento más complejo del mundo se ha topado con varios obstáculos.

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