Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarle el uso de la web mediante el análisis de sus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúa navegando, consideramos que acepta nuestra Política de cookies .

Actualidad científica

Síguenos
  • Google+
  • RSS
  • Investigación y Ciencia
  • Enero 2013Nº 436

Física de partículas

La vida interior de los quarks

¿Qué ocurriría si las partículas que creemos elementales poseyesen estructura interna?

Menear

El universo es un lugar complejo e intrincado. Podemos movernos a través del aire con suma facilidad, pero no a través de una pared. El Sol transmuta un elemento químico en otro, al tiempo que baña nuestro planeta con calor y luz. Las ondas de radio han llevado la voz de un hombre desde la Luna hasta la Tierra, pero los rayos gamma resultan fatales para nuestro ADN. Parecería que tales fenómenos carecen de conexión mutua. Sin embargo, los físicos han logrado conjugar un puñado de principios en una teoría de simplicidad sublime que explica todos los procesos anteriores y un sinnúmero de ellos más. Dicha teoría, bautizada como modelo estándar de la física de partículas, engloba la interacción electromagnética (la responsable de la solidez de las paredes), las fuerzas nucleares (que rigen los procesos que acontecen en el interior del Sol) y la propagación de las ondas de radio y los rayos gamma.

El modelo estándar constituye una de las teorías más impactantes y exitosas jamás concebidas. En esencia, postula que toda la materia se compone de dos tipos de partículas, quarks y leptones, ambos indivisibles. Los quarks se agregan para formar protones y neutrones. El más popular de todos los leptones es el electrón. Combinados de la manera correcta, tales partículas nos permiten «construir» cualquier átomo y, por extensión, toda la materia conocida. Esos constituyentes de la materia interaccionan por medio de cuatro fuerzas fundamentales: la gravedad y el electromagnetismo, conocidas por todos, y las interacciones nucleares fuertes y débiles, menos familiares. El intercambio de cierto tipo de partículas, los bosones, explica la transmisión de las tres últimas interacciones. Hasta ahora, sin embargo, todos los intentos de describir la gravedad a escala microscópica han fallado.

Puede conseguir el artículo en:

Artículos relacionados