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  • Febrero 2014Nº 449
Apuntes

Energía

Gratuito

Electricidad solar a la carta

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En las zonas rurales del África subsahariana solo una persona de cada seis dispone de electricidad. Las lámparas de queroseno constituyen la fuente primaria de luz de muchos hogares, pero sus usuarios pagan por ello un coste muy alto, tanto en dinero como en salud. Un aldeano de Kenia o Ruanda abona por el queroseno docenas de veces más que lo que paga un estadounidense por la electricidad necesaria para obtener el mismo alumbrado. Cargar un teléfono móvil en un quiosco resulta aún más caro. «No es que los más pobres del mundo paguen un poco más por la energía, sino que desembolsan una cantidad desproporcionada», sostiene Simon Bransfield-Garth, director de Azuri Technologies, una empresa de energía solar radicada en el Cambridge británico. Además, las lámparas de queroseno contaminan el aire, por lo que entrañan riesgos para la salud, sobre todo la de los niños.

Los juegos de componentes solares para alumbrar y cargar baterías ofrecen una alternativa prometedora. Sin embargo, muchas familias rurales no pueden adelantar los 40 euros o más que requiere la inversión. Por eso, Azuri y otros fabricantes venden sus productos con un plan de financiación que reduce el desembolso inicial a menos de 10 euros. Después, las familias pagan por la electricidad a medida que la van usando o bien cuando pueden (tras una buena cosecha, por ejemplo). Una vez amortizado el kit solar, la electricidad subsiguiente es gratuita.

Parece que la idea va cobrando fuerza. Azuri cuenta ya con más de 21.000 clientes. M-KOPA Solar, que emplea la red de pagos por teléfono móvil M-PESA, muy extendida en algunos países del continente, sirve a 40.000 hogares. Y Angaza-Design, radicada en Estados Unidos, va camino de llegar a los 10.000clientes en un año.

Pero llevar la técnica a muchos hogares más quizá resulte difícil. Algunas de las nuevas empresas que han comenzado a prestar el servicio se están acercando a sus límites de capital mientras esperan el reembolso por parte de sus clientes. Y, si estos dejan de pagar, los problemas de liquidez solo empeoran aún más.

Con todo, el lanzamiento de servicios semejantes podría traer importantes lecciones para el resto del mundo. «Se debate sin cesar sobre cuándo se equiparará el coste de la energía solar con el de la electricidad de la red, ya sea en Estados Unidos o en cualquier otra parte», recuerda Bryan Silverthorn, jefe técnico de Angaza. «África es un lugar donde, para una gran parte de la población, la energía solar es hoy la más barata. Quién sabe qué pasará a continuación.»

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