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  • Investigación y Ciencia
  • Febrero 1996Nº 233
Perfiles

Matemáticas

Martin Gardner: Tahúr de la matemática

Entrevista y esbozo biográfico.

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El dependiente de la librería Barnes and Noble, en el centro de Manhattan, no me sirve de gran ayuda. Tras un relativo éxito en el rastreo por los estantes, espero que el ordenador pueda decirme cuáles de las 50 obras ——más o menos—— que ha escrito Martin Gardner están disponibles en el abultado catálogo de la librería. La mayoría de sus escritos se ocupan de recreaciones matemáticas. Pero también ha firmado libros de literatura, filosofía y ficción. Busco, en concreto, The Whys of a Philosophical Scrivener, compilación de ensayos donde Gardner va destilando su visión de la vida. El dependiente me sugiere que busque en la sección de religión, bajo el epígrafe "Fricción (sic) cristiana".

Cuando le relato la anécdota, Gardner frunce el ceño, rompiendo el gesto amable de su cara. También él está sorprendido, pero por una razón diferente. El libro nada tiene que ver con eso, insiste Gardner. Se toma a pecho definirse a sí mismo como un filósofo teísta, en la tradición, asegura, de Platón y Kant, entre otros.

En nuestra conversación hablamos mucho de teología y filosofía, algo que no esperaba del hombre que durante 25 años escribió la sección "Juegos matemáticos" de Scientific American y que, durante el proceso, influyó en incontables personas. "Me parece que toda mi generación de matemáticos creció leyendo a Martin Gardner", comenta Rudy Rucker, de la Universidad estatal de San José. No es infrecuente encontrarse con gente que se suscribía buscando sólo las adivinanzas matemáticas, una proeza que no pasó inadvertida a los responsables de la revista cuando Gardner solicitó su retiro en 1981. "He aquí la carta que siempre he temido recibir de Martin Gardner", decía la nota que le pasó el entonces director Dennis Flanagan al editor Gerard Piel. "Tenía muchos libros por escribir", comenta Gardner justificando su decisión. "Simplemente me faltaba tiempo para escribir la sección. La eché de menos, pues conocí a muchos matemáticos famosos gracias a ella."

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