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  • Investigación y Ciencia
  • Abril 2013Nº 439
Historia de la ciencia

Historia de la ciencia

Una industria de los orígenes

Atapuerca y la nueva cuna de la historia de España.

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Alrededor del cambio de milenio, el yacimiento paleontológico de Atapuerca, una pequeña sierra al este de Burgos, experimentó en poco más de una década una transformación radical. Un lugar conocido solamente por investigadores pasó a ocupar una posición primordial en el imaginario colectivo del público español, para quien se convirtió en la cuna de la historia de España. Este artículo analiza cómo se produjo esta transformación y qué la hizo posible.

El cambio respondió, claro está, a una espectacular serie de hallazgos de fósiles de homínidos; pero también a la industria de divulgación que los mismos investigadores construyeron alrededor de su proyecto.

Empecemos por los descubrimientos. Las investigaciones en Atapuerca se iniciaron en 1978 [véase «Homo de Atapuerca», por Emiliano Aguirre; Investigación y Ciencia, noviembre de 1978]. Desde 1992, los paleoantropólogos Juan Luis Arsuaga y José María Bermúdez de Castro, junto al arqueólogo Eudald Carbonell, han codirigido el Equipo de Investigación de Atapuerca (EIA). La Sima de los Huesos, una de las cavidades de la sierra, fue bautizada como «la capilla Sixtina de la prehistoria». En ella se han encontrado, hasta ahora, más de 6000 restos fósiles de Homo heidelbergensis pertenecientes a, al menos, 28 individuos. Los fósiles tendrían, según estos investigadores, más de 530.000 años de antigüedad; en la opinión de otros científicos, en cambio, solo poco más de 300.000. En 1994 se recuperaron en la Gran Dolina, otro de los yacimientos de Atapuerca, fósiles de más de 800.000 años, por entonces los más antiguos de Europa [véase «Los yacimientos de Atapuerca», por E. Aguirre; Investigación y Ciencia, octubre de 1995]. El EIA propuso en 1997 una nueva especie de homínido, el Homo antecessor (hombre pionero). En 2008, finalmente, el EIA batió su propio récord al datar una mandíbula de homínido encontrada en otro de los yacimientos de la sierra, la Sima del Elefante, en 1,2 millones de años. Estos resultados fueron publicados en las revistas científicas de mayor prestigio, como Science y Nature.

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