Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarte el uso de la web mediante el análisis de tus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúas navegando, consideramos que aceptas nuestra Política de cookies .

1 de Agosto de 2015
Calentamiento global

Reservas intocables

¿Qué fracción de los combustibles fósiles que aún quedan podremos quemar a medio plazo sin agravar el calentamiento global? Un modelo facilita la respuesta y muestra dónde se hallan las reservas a las que habría que renunciar.

ThinkstockPhotos/Digital-Vision

Las emisiones acumuladas de dióxido de carbono no deberían superar la horquilla de entre 870 y 1240 gigatoneladas entre 2011 y 2050 si queremos concedernos una oportunidad razonable de limitar el calentamiento global a 2 grados Celsius por encima de los valores preindustriales. Sin embargo, se estima que el carbono contenido en las reservas de combustibles fósiles del planeta equivale a unas 11.000 gigatoneladas de CO2. Por tanto, una política climática ambiciosa supondría dejar de explotar un gran volumen de las reservas del planeta.

Tras modelizar un amplio abanico de situaciones basadas en la adopción de las políticas climáticas de menor coste, Christophe McGlade y Paul Ekins, de la Escuela Universitaria de Londres, han cuantificado la distribución regional de las reservas de combustibles fósiles que no deberían quemarse entre 2010 y 2050. Los resultados fueron publicados a principios de año en la revista Nature.

Algunas investigaciones previas ya habían analizado las repercusiones globales a largo plazo que tendría la mitigación del cambio climático en los mercados de combustibles fósiles. La novedad del estudio de McGlade y Ekins reside en que su modelo utiliza una detallada representación regional de las reservas basada en fuentes de datos sólidas.

En cada una de las 16 regiones consideradas, los combustibles fósiles se dividen en 21 categorías que incluyen varios tipos de carbón, petróleo y gas. Cada una se define según ciertas características clave, como los recursos recuperables, los costes de producción y comercialización, así como el declive natural de la producción (es decir, la caída que se observaría en ausencia de una inversión mayor).

Artículos relacionados

Puedes obtener el artículo en...

¿Tienes acceso?

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.