Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarte el uso de la web mediante el análisis de tus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúas navegando, consideramos que aceptas nuestra Política de cookies .

Una nueva ciencia de la movilidad urbana

Los datos telefónicos y de geolocalización están dibujando una nueva imagen de cómo usamos realmente nuestras ciudades. Los resultados aportan claves para construir urbes más sanas y sostenibles.

Suburbio de Shibuya, en la región metropolitana de Tokio. Un estudio ha demostrado que las ciudades con una estructura más jerárquica entre sus centros socioeconómicos presentan un mayor número de desplazamientos a pie y en transporte público. [GETTY IMAGES/SEAN PAVONE/ISTOCK]

Desde nuestros inicios nómadas como cazadores-recolectores hasta nuestra contemporánea sociedad hiperconectada, la naturaleza humana ha estado siempre ligada al desplazamiento. Hoy, si bien los trayectos largos se dan de forma circunstancial por trabajo, turismo o migración, la mayor parte de la movilidad consiste en desplazamientos cortos y diarios entre el domicilio y el centro de trabajo o estudios. El continuo aumento de la población urbana ha situado en primer plano cuestiones como la congestión de las ciudades, el transporte sostenible o la contaminación. Todo ello nos obliga a entender cómo se organizan nuestras ciudades y la manera en que la gente se mueve en ellas.

La movilidad humana es muy diversa, pero hasta ahora solo hemos podido analizarla de forma parcial. Hasta hace poco, los datos se limitaban a los obtenidos a partir de censos y encuestas, métodos cuya elaboración conlleva grandes costes y organización, lo que impide actualizarlos con frecuencia. Sin embargo, gracias a la revolución digital de las últimas décadas y al auge de los teléfonos móviles dotados de sistemas de geolocalización, hoy resulta posible disponer de una cantidad de datos sin precedentes sobre cómo se desplazan las personas. Las fuentes son diversas: desde datos telefónicos hasta los procedentes de redes sociales como ­Twitter o Foursquare. Esto nos ofrece, por vez primera, una imagen de muy alta resolución de la movilidad humana. De hecho, y aunque la decisión haya resultado polémica, la movilidad del censo de España en 2021 se obtendrá, precisamente, a partir de datos telefónicos.

Desde el punto de vista científico, hemos visto cómo estas nuevas fuentes de datos nos ayudan a entender mejor las diversas escalas de los fenómenos de desplazamiento. Y también que, combinados con modelos computacionales, dichos datos nos permiten evaluar el impacto de las distintas políticas de movilidad. A modo de ejemplo, un trabajo reciente de nuestro grupo de investigación demostró cómo los datos procedentes de teléfonos móviles podían usarse para evaluar el efecto de un peaje situado en las afueras de Barcelona sobre las demandas de desplazamiento de la población.

De manera más general, otros estudios de nuestro grupo han revelado que todas estas nuevas fuentes de datos pueden combinarse con métodos procedentes de la física y de le teoría de redes para entender la movilidad humana desde un punto de vista completamente nuevo, así como para vincular sus propiedades a la calidad de vida de los ciudadanos. Este enfoque reviste especial importancia en el momento actual. En la próxima década se espera una revolución debida a la descarbonización de la economía y el transporte, y los métodos que estamos desarrollando deberán desempeñar un papel central en la planificación y gestión de las futuras políticas de movilidad.

Física de la movilidad urbana

En una ciudad, entender cómo se organizan los desplazamientos recurrentes de la población resulta prioritario para numerosos fines, desde aliviar la congestión hasta mitigar la emisión de partículas contaminantes. Sin embargo, hablamos de un comportamiento humano que muy a menudo se nos antoja errático y caótico. ¿Es posible inferir leyes generales que predigan su comportamiento?

La respuesta es afirmativa. En un trabajo publicado el año pasado en Nature Communications, estudiamos los desplazamientos laborales de la población en varias ciudades del mundo a partir de un modelo tomado de la física: en concreto, una teoría de campos.

Puedes obtener el artículo en...

¿Tienes acceso?

También te puede interesar

Revistas relacionadas

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.