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Actualidad científica

  • 13/12/2018 - Tecnología

    Un dispositivo para medir nuestra exposición al sol

    Colocado en la piel o la ropa, el pequeño aparato aporta datos sobre la cantidad de radiación ultravioleta, visible e infrarroja que acumula el organismo. Destacan sus múltiples aplicaciones tanto cosméticas como médicas.

  • 12/12/2018 - Climatología

    Oscurecer el sol para enfriar la Tierra: el primer experimento

    Unos investigadores tienen pensado rociar la estratosfera con partículas que reflejen la luz solar. En última instancia, de esta forma se podría reducir deprisa la temperatura de la Tierra.

  • 12/12/2018 - Envejecimiento

    La tenacidad beneficia la salud física

    Las personas de edad avanzada tenaces pero también flexibles en sus objetivos gozan de un espacio vital mayor y, con ello, de más relaciones sociales y actividades físicas.

  • 11/12/2018 - Neuropsicología del desarrollo

    ¿Infecciones que desencadenan trastornos mentales?

    Un estudio realizado en Dinamarca asocia la invasión de microrganismos patógenos, durante la infancia y adolescencia, con el desarrollo de la esquizofrenia y otras alteraciones de la personalidad y la conducta.

  • 11/12/2018 - glaciología

    Se acelera la pérdida de hielo de Groenlandia

    Los testigos de hielo, los datos de los satélites y los modelos climáticos revelan la violenta transformación de la vasta capa de hielo.

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  • Investigación y Ciencia
  • Julio 1985Nº 106

Astronomía

Así explota una supernova

Cuando una estrella agota su combustible nuclear, la parte central de la misma se contrae en milisegundos y su "rebote" subsiguiente origina una onda que arrastra consigo la mayor parte de la materia estelar.

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La muerte de una gran estrella es un suceso brusco y violento. La estrella evoluciona pacíficamente durante millones de años, pasando por diversas fases de desarrollo, pero cuando se le acaba su combustible nuclear se contrae bajo su propio peso en menos de un segundo. Los sucesos más importantes de la fase de colapso transcurren en milisegundos. Lo que sigue es una supernova, una explosión prodigiosa, la más potente de las que se han producido desde que se formó el universo, si exceptuamos la «gran explosión» originaria.

Una sola estrella en explosión puede fulgurar con más brillo que una galaxia entera, compuesta por miles de millones de estrellas. En el curso de meses, logra emitir tanta luz cuanta despide el Sol en mil millones de años. Además, la luz y otras formas de radiación electromagnética representan sólo una porción pequeña de la energía total de una supernova. La energía cinética de la materia en explosión es 10 veces mayor. Más energía todavía —tal vez el céntuplo de la emisión electromagnética— transportan las partículas carentes de masa llamadas neutrinos, emitidos en su mayoría en un relámpago que dura alrededor de un segundo. Cuando termina la explosión, la mayor parte de la masa de la estrella se ha repartido por el espacio; del núcleo central de la misma sólo quedan cenizas, oscuras y densas. En algunos casos, hasta puede desaparecer sumido en un agujero negro.

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