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Cartas de los lectores: Calorías y ejercicio físico

En «La paradoja del ejercicio físico» [Investigación y Ciencia, abril de 2017], Herman Pontzer sostiene que un mayor nivel de actividad física no basta para tener bajo control el peso corporal. A lo largo del artículo, el autor menciona varios estudios que explican la manera en que el cuerpo humano quema las calorías y que permiten entender cómo funciona el proceso.

No obstante, en uno de esos estudios se afirma que las personas que no practican ninguna actividad física consumen, de media, unas 200 kilocalorías menos que quienes presentan una actividad moderada. Una diferencia de 200 kilocalorías al día vendría a traducirse en unos 9 kilogramos anuales. Año tras año, la diferencia acumulada puede llegar a ser abrumadora.

Ann Azevedo
Tolland, Connecticut

Se dice que los ciclistas que participan en el Tour de Francia ingieren más de 5000kilocalorías diarias. Según el artículo de Pontzer, semejante cantidad sería a todas luces excesiva. Si es así, ¿por qué lo hacen? ¿Y por qué no engordan?

Walter Bräu

 

RESPONDE PONTZER: Con respecto a la observación de Azevedo, una diferencia de 200 kilocalorías al día sí que afectaría al peso. No obstante, lo que vemos al examinar los distintos estudios es que los individuos que queman más calorías al día no son en absoluto menos propensos a engordar que aquellos que gastan menos. De alguna manera, nuestro cuerpo realiza un trabajo sorprendente a la hora de acompasar el consumo energético y la ingesta de alimentos. Pero, dado que el gasto energético diario suele ser difícil de modificar, es mucho más probable que acabemos comiendo de más que quemando menos calorías. Por tanto, prevenir la obesidad probablemente requiera que nos centremos más en la dieta.

En cuanto a la pregunta de Bräu, los acontecimientos como el Tour de Francia, los campeonatos profesionales de triatlón o algunas maratones son demasiado cortos y extremos para que el cuerpo pueda adaptarse a ellos. Los atletas que participan en tales competiciones ingieren cantidades prodigiosas de comida y a menudo incluso pierden peso, ya que su cuerpo puede llegar a quemar más de 5000 kilocalorías al día. Semejantes proezas superan con mucho la rutina diaria incluso de las personas más activas y, como consecuencia, no son realmente sostenibles a largo plazo. Los corredores suelen necesitar largos períodos para recuperarse. Y las exigencias metabólicas derivadas de dichas actividades puede que sean una de las razones por las que algunos atletas consumen sustancias que mejoran su rendimiento y que les ayudan a soportar semejante gasto energético.

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