Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarte el uso de la web mediante el análisis de tus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúas navegando, consideramos que aceptas nuestra Política de cookies .

1 de Octubre de 2017
Biología marina

Equinodermos con visión

Dotadas de un sistema de múltiples lentes, las estrellas de mar y las ofiuras detectan cambios de luz en el entorno.

El esqueleto de un ofiuroideo fósil, visto al microscopio electrónico de barrido, revela una superficie cubierta de un sinfín de protuberancias, las cuales corresponden a microlentes. [CORTESÍA DE SAMUEL ZAMORA]

Las ofiuras, como Ophiocoma wendtii, son equinodermos, grupo al que pertenecen también las estrellas de mar y los erizos. Esta especie vive en arrecifes del Caribe y cambia de color para pasar inadvertida a los depredadores: de rojizo oscuro, durante el día, a marrón grisáceo durante la noche. Pero, si los equinodermos carecen de ojos, ¿cómo percibe la ofiura la presencia de un depredador?

Los equinodermos suelen poseer un endoesqueleto de calcita poroso denominado estereoma. Pero el de O. wendtii cuenta, además, con una peculiaridad: su superficie se halla salpicada de miles de pequeñas lentes de apenas 20 micras cada una. Todas juntas funcionan como un ojo compuesto que permite detectar sombras y formas de posibles depredadores.

Recientemente, nuestro grupo ha identificado estas lentes en fósiles de ofiuras y estrellas de mar de 136 millones de años de antigüedad, correspondientes al período Cretácico, resultados que publicamos el pasado septiembre en Evolutionary Biology. Para visualizar y estudiar estas estructuras hemos empleado tres técnicas: la microscopía electrónica de barrido para obtener una imagen de la superficie del estereoma; la tomografía mediante radiación de sincrotrón para observar su estructura interna; y la difracción de electrones por retrodispersión para analizar la orientación de los cristales de calcita de las lentes. Ello nos ha permitido reconstruir las lentes de organismos fósiles y actuales y determinar cómo se desarrollan en relación con el resto del esqueleto. Su forma biconvexa minimiza la aberración esférica durante el enfoque, mientras que su orientación cristalográfica elimina la birrefringencia (división de la luz en dos componentes).

¿Cómo adquirieron estos animales las lentes? A principios del Cretácico se produjo un evento importante en la diversificación de algunos peces, que se convirtieron en depredadores potenciales de las estrellas de mar y las ofiuras. Tal cambio propiciaría la aparición de las lentes en los equinodermos, que así podrían ver a sus atacantes y huir. Ello demuestra su enorme capacidad de adaptación evolutiva. Optimizaron un material, el esqueleto de calcita, cuya función original es sostener las partes blandas, para dotarlo también de un sistema visual avanzado.

[El artículo completo (PDF) incluye un reportaje fotográfico de 2 páginas con imágenes detalladas de las lentes de las ofiuras.]

Artículos relacionados

Puedes obtener el artículo en...

¿Tienes acceso?

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.