Los beneficios de reciclar la orina

Separar la orina del resto de las aguas residuales podría solventar algunos retos ambientales complejos y aportar una fuente sostenible de abonos.

[MAK/GEORG MAYER/EOOS NEXT]

En síntesis

La separación y el reciclado de la orina, si se instaurara a gran escala, supondría enormes beneficios ambientales y de salud pública. En lugar de contaminar las masas de agua, la orina transformada podría destinarse a abonar los cultivos o a alimentar los procesos industriales.

Gracias a los avances en inodoros y estrategias de tratamiento, la separación y el reciclado podrían estar a punto en breve para su puesta en marcha.

Sin embargo, deben superarse obstáculos sociales y culturales de gran calado para remodelar de modo drástico una de las principales formas de saneamiento.

En Gotland, la mayor isla de Suecia, el agua dulce es escasa. Además, sus habitantes se enfrentan a un peligroso nivel de contaminación procedente de la agricultura y del sistema de alcantarillado, que genera una proliferación perjudicial de algas en el mar Báltico que la rodea. Esta puede matar a los peces y hacer enfermar a las personas. 

Para ayudar a resolver esta serie de amenazas ambientales, la isla se está encomendando a una única e insospechada sustancia que los une: la orina humana. 

En 2021, un equipo de investigadores empezó a colaborar con una empresa local que alquila retretes portátiles. El objetivo es recoger, durante la bulliciosa temporada turística veraniega y a lo largo de tres años, más de 70.000 litros de orina procedentes de inodoros sin agua y de váteres especializados ubicados en varios emplazamientos. El equipo pertenece a la Universidad de Ciencias Agrícolas de Suecia (SLU), en Uppsala, que ha creado una empresa llamada Sanitation360. Mediante un proceso desarrollado por los investigadores, secan la orina para obtener bloques similares al hormigón que luego trituran hasta convertirlos en un polvo que compactan en gránulos de abono aptos para los equipos agrícolas habituales. Un agricultor local aplica el fertilizante para cultivar cebada, que es transportada a una fábrica de elaboración de cerveza que, tras ser ingerida, puede volver de nuevo al ciclo. 

Los científicos pretenden llevar la reutilización de la orina «del concepto a la práctica» a gran escala, explica Prithvi Simha, ingeniero de procesos químicos de la SLU y director tecnológico de Sanitation360. La meta es brindar un modelo que puedan copiar regiones de todo el planeta. «Nuestro anhelo es que todo el mundo, en cualquier lugar, pueda adoptar esta práctica.»

Puedes obtener el artículo en...

¿Tienes acceso a la revista?

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.