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Hace 50, 100 y 150 años

Recopilación de noticias publicadas en Scientific American.
Por Daniel C. Schlenoff

1920: Idea para el transporte aéreo. Lo avanzado no era solo el avión; lo era también su contenedor, que podía cargarse y descargarse con rapidez. [SCIENTIFIC AMERICAN, VOL. CXXIII, N.o 15, 9 de octubre de 1920]

1970
La agradable vida en las afueras

«Un desplazamiento masivo desde el centro de las ciudades a las zonas periféricas, que supuso todo un bum poblacional en el Oeste y el Suroeste, y un ritmo de crecimiento de la población menor en los años 1960 que en los 1950, son hechos que destacan entre los resultados preliminares del censo de 1970 publicado por la Agencia del Censo de EE.UU. El movimiento hacia el extrarradio fue generalizado. Su extensión la revela el hecho de que 13 de las 25 mayores ciudades perdieran población, mientras que 24 de las 25 de las mayores áreas metropolitanas la ganaran. El caso de Washington D.C. fue característico: la población de la ciudad varió poco entre 1960 y 1970, pero su área metropolitana aumentó en 800.000 habitantes, o más del 38 por ciento.»

1920
Avión carguero

«La máquina propuesta, conocida como Pelican Four-Ton Lorry, es un colosal monoplano de ala cantiléver diseñado para dos motores Napier de 460 caballos. Su velocidad de crucero es de 116 kilómetros por hora. Su peso total llegará a los 11.000 kilogramos. Su carga útil es de cuatro toneladas, con suficiente combustible para el viaje entre Londres y París. Pero lo más interesante es el novedoso sistema de carga y descarga rápida de diseño específico. Este permite manejar los cargamentos con la máxima celeridad y se basa en una práctica similar a la habitual en los camiones. Los aviones sin funcionar suponen la inactividad de una gran masa de capital, por lo cual los diseñadores planean mantener en vuelo al aparato durante la mayor parte del tiempo.»

Cloro desinfectante

«Señala el doctor Charles Baskerville que, aunque los datos obtenidos hasta hoy sobre el cloro y la gripe no permiten extraer conclusiones, los hechos tal como han quedado establecidos harían aconsejable que los médicos experimentaran con aire clorado diluido como profiláctico en epidemias tales como las de la reciente gripe. El doctor Baskerville determinó en qué medida esta enfermedad afectaba gravemente a los obreros de las fábricas en cuyas atmósferas se hallaron cantidades pequeñas de cloro. Muchos a los que se pidió información expresaron la opinión de que los trabajadores que manejan cloro están perceptiblemente libres de catarros y otras enfermedades respiratorias.»

1870
Auge del telégrafo

«El rápido progreso del telégrafo durante los últimos veinticinco años ha cambiado por completo los sistemas sociales y económicos del planeta. Sus ventajas y posibilidades eran tan evidentes que, inmediatamente tras su presentación y evidenciarse su auténtica naturaleza, se hicieron los máximos esfuerzos para poner sus virtudes al alcance de toda comunidad que deseara seguir el ritmo de avance de los tiempos modernos. El morse, su sistema de señales, pareció por algún tiempo un logro perfecto, hasta que el profesor Royal E. House asombró al mundo con su aparato telegráfico impresor, o teletipo. Hoy, casi toda gran extensión de agua está atravesada, o lo estará pronto, por los delgados cables que enlazan continentes e islas y que prácticamente unen a toda la raza humana en una única gran familia.»

Auroras boreales

«Últimamente se han visto unas brillantes muestras de aurora boreal, y hay indicios de que este otoño y el invierno que le siga se producirán una sucesión de espléndidas exhibiciones aurorales; estas van acompañadas de la perturbación magnética y la interrupción de la telegrafía usuales. Se desconoce aún la verdadera naturaleza de esos fenómenos, pero parece caber poca duda de que se trata de fenómenos eléctricos inducidos por la acción de las perturbaciones solares. La fotosfera solar se halla en un estado de gran agitación, y así lleva algún tiempo. A veces las manchas han sido tan extensas que casi se veían a simple vista. En la superficie de nuestro astro rey tienen lugar unos ciclones y tormentas de una extensión y una violencia casi inconcebibles para nosotros, y las auroras que hacen radiantes y hermosas a nuestras noches son, de algún modo no descubierto, el resultado de esas terribles manifestaciones.»

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