Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarte el uso de la web mediante el análisis de tus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúas navegando, consideramos que aceptas nuestra Política de cookies .

"Nil posse creare de nilo."
—LUCRECIO, De rerum natura

Cuando recibí, hace algunos meses, una larga misiva de una persona que proclamaba haber inventado un fabricador de materia, no fue excesiva mi sorpresa. Después de todo, entre quienes me escriben sugiriendo ideas interesantes hay siempre unos pocos cuyas aseveraciones exigen de mi credulidad un verdadero esfuerzo. Mas siendo esencial para la ciencia cierta apertura de mente (por no decir su ventilación completa), me esfuerzo por no desechar tales cartas hasta haberlas leído de cabo a rabo.

Me alegro de haber procedido así en el caso de esta carta en concreto, porque el inventor fundaba su aseveración en un resultado matemático legítimo conocido como "paradoja de BanachTarski", así llamada en recuerdo de los dos matemáticos que la descubrieron, allá por los años veinte. Esta paradoja revela que, en ciertas circunstancias, es posible descomponer en piezas un sólido ideal, piezas que vueltas a ensamblar componen un nuevo sólido de tamaño doble que el original.

Puedes obtener el artículo en...

¿Tienes acceso?

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.