Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarle el uso de la web mediante el análisis de sus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúa navegando, consideramos que acepta nuestra Política de cookies .

Actualidad científica

Síguenos
  • Google+
  • RSS
  • Investigación y Ciencia
  • Noviembre 2003Nº 326

Neurología

Regeneración cerebral

¿Cómo puede repararse un cerebro dañado? La solución quizá se halle en el propio cerebro.
Menear
Durante más de 100 años, la neurología ha aceptado un dogma central: el cerebro de un individuo adulto permanece estable, sin cambios, como un ordenador de memoria y velocidad de procesamiento fijas. Se pueden perder neuronas, fallecen a lo largo de la vida, pero, dice el dogma, no es posible adquirir otras nuevas. ¡Cómo podría ser de otra forma! Si el cerebro conociese cambios estructurales, ¿qué íbamos a recordar? ¿De qué manera mantendríamos una misma identidad a lo largo de nuestra vida?
La piel, el hígado, el corazón, los riñones, los pulmones y la sangre generan nuevas células que sustituyen a las dañadas, al menos en cierta medida. Pero hasta hace poco se pensaba que esta capacidad de regeneración no se daba en el sistema nervioso central, que comprende el cerebro y la médula espinal. No había más que un consejo neurológico posible: "Guarde su cerebro de todo daño porque no hay forma de repararlo".

Puede conseguir el artículo en:

Artículos relacionados