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Origen fetal de las enfermedades

La desnutrición durante el período embrionario aumenta el riesgo de ciertas dolencias en la edad adulta.

Wikimedia Commons/Dr. Wolfgang Moroder/CC BY SA 3.0

Al final de la Segunda Guerra Mundial, antes de la liberación definitiva de Holanda, el ejército alemán sometió las áreas del oeste del país a un embargo de víveres y combustible. En consecuencia, la población civil de ciudades tan pobladas como Ámsterdam, Rótterdam o La Haya sufrió una hambruna aguda durante un período de unos ocho meses (desde septiembre de 1944 hasta mayo de 1945), conocido como el «Invierno del Hambre». El consumo de calorías cayó más de un 50 por ciento con respecto al habitual, y se estima que más de 19.000 personas fallecieron directa o indirectamente a causa de la escasez de alimentos. Ahora bien, los efectos de la desnutrición se extendieron más allá de aquellos que la padecieron en primera persona. En particular, tuvo consecuencias nefastas para los hijos de las mujeres que se encontraban embarazadas durante ese episodio histórico.

Los bebés expuestos a desnutrición in utero en aquel invierno nacieron con un peso inferior (infrapeso) a la media poblacional, de 2,5 kilogramos. Pero lo más sorprendente fue que, cuando este grupo de individuos alcanzó la edad madura (entre los 40 y 50 años), se observó en ellos un aumento de la prevalencia de enfermedades crónicas, como la obesidad o la diabetes. En fecha más reciente, se ha comprobado también que tendieron a sufrir más enfermedades cardiovasculares, esquizofrenia, trastornos afectivos y riesgo de cáncer de mama en mujeres. Así pues, la malnutrición durante períodos críticos del desarrollo puede tener consecuencias permanentes y aumentar el riesgo de dolencias crónicas varias décadas más tarde. (Como curiosidad, la actriz anglo-belga Audrey Hepburn pasó parte de su infancia en la ciudad de Arnhem durante el período de la hambruna. En su biografía se relata que siempre padeció anemia, trastornos respiratorios y, más tarde, depresión. Parte de esos problemas clínicos se atribuyen a la malnutrición que sufrió durante la infancia.)

Los datos de esas observaciones en Holanda se recogen en varios estudios. Por otro lado, en nuestro país, una investigación publicada en 2006 en la Gaceta Sanitaria por Laura I. González Zapata, hoy en la Universidad de Antioquia, y sus colaboradores, relaciona la hambruna sufrida durante la Guerra Civil española con un aumento de la mortalidad a causa de problemas cardiovasculares.

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