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  • Noviembre 2012Nº 434
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Más difícil todavía

Claves para afrontar, en tiempos de recortes, mejoras estructurales en el sistema de investigación español.

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Los sistemas de investigación (I+D) se caracterizan por sus recursos. En 2010, España gastó en I+D un 1,39 por ciento del PIB; los países de la Unión Europea, en promedio, un 2,01 por ciento. Ello nos indica que el tamaño del sistema de investigación español es significativamente menor de lo deseable, dado nuestro nivel de riqueza. Con todo, este indicador resulta insuficiente para comprender la naturaleza, los resultados, el impacto y los beneficios que genera la investigación, así como los elementos que determinan que unos sistemas de I+D sean mejores que otros.

Un sistema de I+D puede compararse con un ecosistema, en el cual conviven, cooperan y compiten actores de similar y diversa naturaleza; los recursos y los flujos económicos son factores importantes, pero también lo son los incentivos, la capacidad de adaptación de los actores al entorno y su potencial para transformarlo. Para comprender un sistema de investigación debemos fijarnos en la calidad y excelencia de sus investigadores, así como de las organizaciones e instituciones implicadas.

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