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Babosas marinas invasoras

Invaden nuevos hábitats siempre que encuentren allí el alimento necesario para sintetizar toxinas defensivas.
Por especies introducidas debemos entender las que han sido transportadas, de forma directa o indirecta, por la acción humana lejos de su área de origen. En el medio marino, las principales vías de introducción de especies corresponden al tráfico marítimo (a través del casco de los barcos o de sus aguas de lastre) y a la acuicultura. Muchas de las especies que por estas u otras vías llegan a lugares alejados de su región de origen no se adaptan al hábitat receptor y desaparecen al poco tiempo. Otras, en cambio, logran reproducirse y prosperar en el nuevo ambiente; nos referimos a las "especies introducidas establecidas". En muchos casos, se integran como un elemento más de la comunidad biológica de acogida; pero en ciertas ocasiones prosperan en exceso: se convierten en dominantes, desplazan a especies endémicas y alteran el hábitat receptor. Hablamos entonces de "especies invasoras".
En los últimos decenios, el fenómeno de las invasiones biológicas ha adquirido una dimensión creciente; hoy día se considera parte del "cambio global", o conjunto de alteraciones que se producen en el planeta Tierra por la acción humana. Las invasiones biológicas causan importantes daños ecológicos y económicos; asimismo, provocan una pérdida y una homogenización de la biodiversidad a escala planetaria.

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