Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarte el uso de la web mediante el análisis de tus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúas navegando, consideramos que aceptas nuestra Política de cookies .

El principio de localidad

El entrelazamiento, como muchos efectos cuánticos, viola algunas de nuestras más profundas intuiciones acerca del mundo. Podría incluso minar la teoría de la relatividad especial de Einstein.

La intuición dicta que, para mover una piedra, hay que tocarla primero, o tocar un palo que toque la piedra, o dar una orden que se propague mediante vibraciones del aire hasta el oído de alguien que tenga un palo; o que, si no, alguna otra secuencia tendrá que haber que acabe en que algo toque la piedra. Esta intuición, una vez generalizada, nos dice que las cosas sólo pueden afectar directamente a otras que les sean contiguas. Si A afectó a B sin estar justo a su lado, es que lo hizo de modo indirecto: algo tuvo que transmitirse por medio de una cadena de eventos, cada uno de los cuales llevó directamente al siguiente, hasta cubrir sin resquicios la distancia entre A y B. Cada vez que podría parecernos que hemos encontrado una excepción a esta intuición, el interruptor que enciende las luces de las calles de la ciudad, la radio por la que oímos las noticias, acabamos por comprender que no es así, que ese efecto lejano ha requerido la mediación de cables o de ondas electromagnéticas que se propagan por el espacio. Al menos en nuestra experiencia cotidiana, no hay excepciones.

Llamamos a esta intuición "principio de localidad".

La mecánica cuántica destruyó muchas de nuestras intuiciones. La más profunda, ese principio de localidad; una vez derribado, la relatividad especial, piedra angular de la física del siglo XX, corre riesgo de caer tras él. El peligro no está conjurado todavía.

Puedes obtener el artículo en...

¿Tienes acceso?

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.