Genética del comportamiento

El estudio del cortejo y la cópula en la mosca de la fruta permite compender la influencia de los genes en el despliegue de comportamientos complejos.

Las pistas iniciales sobre el funcionamiento de los mecanismos hereditarios se obtuvieron en los primeros quince años de nuestro siglo. Fue mérito de una disciplina de reciente creación, la genética. Los estudios sobre el color de las flores o la forma de las alas de la mosca de la fruta confirmaban las olvidadas teorías de Gregor Mendel, quien, en 1865, había propuesto que los rasgos físicos pasaban de padres a hijos mediante unidades independientes de material hereditario (o genes, según el nombre acuñado en 1911 para esas misteriosas unidades). Como suele suceder cuando una disciplina emergente tiene sus primeros arrebatos de éxito, todo el mundo empezó a aplicar los nuevos conocimientos con criterios más generales, y a veces menos cuidadosos, para explicar otros fenómenos, sobre todo la conducta humana. Llegó a proponerse incluso que los comportamientos complejos estaban dirigidos por un solo gen.

Sin embargo, ni siquiera los investigadores más tenaces han logrado hasta ahora poder vincular una conducta humana específica a un gen o un grupo restringido de genes. Quizás el fracaso radique en el método. Cuando se trata de la conducta humana, no hay forma de separar tajantemente lo debido a los genes de lo debido a la cultura y la educación. Por otra parte, aun cuando los científicos anulasen los efectos del ambiente y se centraran exclusivamente en los aspectos genéticos de un comportamiento dado, podrían encontrarse con que las premisas de antaño eran incorrectas. Las investigaciones rigurosas, con organismos menos complejos, sugieren que, en la mayoría de los comportamientos, intervienen múltiples genes, algunos de los cuales actuarían de una forma muy sutil.

Puedes obtener el artículo en...

¿Tienes acceso a la revista?

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.

Responsable: Prensa Científica, S.A. Finalidad: enviarle por correo electrónico los boletines que haya solicitado recibir. Derechos: tiene derecho a acceder, rectificar y suprimir sus datos, así como a otros derechos, como se explica en la información adicional y detallada que puede consultar en nuestra Política de Privacidad.