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1 de Julio de 1992
Neurología

Funciones biológicas del óxido nítrico

Escurridizo y oscuro hasta ayer mismo, este compuesto empieza a ocupar un lugar de privilegio entre los considerados de interés fisiológico. El óxido nítrico podría ser el primero de una nueva clase de neurotransmisores.

Parecía impensable que una sustancia tan tóxica, pequeña y de estructura elemental como el óxido nítrico constituyera una especie de factótum biológico. La mayoría de las funciones del organismo están reguladas por proteínas y otros macrocompuestos de extraordinaria complejidad. Las herramientas de la moderna biología molecular nos han acostumbrado a ver sustancias químicas de refinada estructura, así la de la hormona testosterona o el interferón gamma, una de las proteínas del sistema inmunitario.

Se trata de estructuras cuya complejidad resulta provocadora al lado de la modesta sencillez de la molécula del óxido nítrico. El óxido nítrico, o NO, es un gas en las condiciones ambientales. No hay que confundirlo con el óxido nitroso, el N2O, el gas hilarante que se usa en anestesia. El óxido nítrico es un tóxico poderoso por su estructura de radical libre: posee un electrón extra que le confiere una enorme reactividad química. Aunque desde hacía tiempo se sabía que las bacterias contenían óxido nítrico, nadie sospechó que semejante compuesto tan reactivo desempeñara alguna función decisiva en el organismo de los mamíferos.

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