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  • Investigación y Ciencia
  • Enero 2015Nº 460
Panorama

Tecnología

Conexiones para una red cuántica

Un nuevo dispositivo optomecánico logra convertir señales eléctricas de radiofrecuencia en luz láser. El sistema podría constituir la pieza clave de una futura red cuántica de comunicaciones por fibra óptica.

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Los ordenadores cuánticos están a la vuelta de la esquina. De hecho, el empleo de técnicas de computación basadas en la física cuántica ya ha encontrado su nicho en algunas aplicaciones particulares. Tales máquinas realizan sus operaciones manipulando bits cuánticos, o qubits. Debido a su naturaleza cuántica, los estados de un qubit no se limitan a los valores clásicos 0 y 1, sino que pueden también corresponder a una combinación simultánea de ambos. Como consecuencia, pueden almacenar más información que sus análogos clásicos.

Un ordenador cuántico podría ejecutar una gran variedad de tareas mucho más rápido que los mejores superordenadores del mundo, presentes y futuros. Pero, dejando a un lado su potencia computacional, antes o después los ordenadores cuánticos necesitarán conectarse en una red que no degrade el carácter cuántico de la información que circula por ella. En un artículo publicado el pasado mes de marzo en la revista Nature, un grupo de investigadores liderado por Eugene Polzik, del Instituto Niels Bohr de Copenhague, refirió la creación de un dispositivo que bien podría constituir el primer paso hacia una futura red de computación cuántica.

Su diseño se basa en la optomecánica, un campo de investigación muy activo y consolidado que estudia la interacción entre la radiación electromagnética y el movimiento de estructuras mecánicas. Cuando un fotón se refleja en un espejo, ejerce una minúscula fuerza sobre él. Dicho efecto puede amplificarse si el fotón se emplaza en el interior de una cavidad; por ejemplo, entre un par de espejos muy reflectantes que permitan que el fotón rebote repetidas veces de uno a otro.

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