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1 de Enero de 2015
Bioingeniería

Marcapasos de cuerda automática

BROWN BIRD DESIGN

Los marcapasos electrónicos regulan el latido cardíaco de más de tres millones de personas solo en EE.UU. Para estos pacientes, las operaciones quirúrgicas son algo corriente. Las pilas del marcapasos tienen una autonomía de entre cinco y ocho años, y los electrodos que lo conectan con el corazón también se desgastan.

Dispuestos a eliminar por completo las pilas y los electrodos, ingenieros biomédicos de la Universidad de Berna han ideado un marcapasos impulsado por los latidos del corazón que se inspira en un mecanismo de cuerda automática con más de dos siglos de antigüedad.

Los relojes de pulsera automáticos, inventados en 1777, contienen un rotor dotado de un contrapeso que gira cuando el usuario mueve el brazo. El rotor comprime progresivamente un resorte que cuando se estira hace girar los engranajes del reloj. En las versiones modernas, el juego de engranajes acciona un diminuto generador eléctrico.

El equipo suizo descubrió que, igual como lo hace el vaivén de la muñeca, el corazón latiente puede enrollar un resorte. Los investigadores desmontaron un reloj de pulsera automático y separaron el mecanismo de cuerda de los demás componentes, introdujeron el mecanismo en un estuche de 3 centímetros de anchura y lo implantaron en el corazón de un cerdo vivo. El prototipo generó 50 microvatios de potencia; los marcapasos solo necesitan unos diez.

El montaje del dispositivo experimental es enrevesado, aclara Adrian Zurbuchen, quien dio a conocer los pormenores del invento en el Congreso de la Sociedad Europea de Cardiología celebrado a finales del verano pasado. Unos cables conectan el mecanismo de relojería a una caja que alberga la electrónica y un marcapasos. El objetivo es integrarlo todo en uno. Spencer Rosero, director de la clínica de marcapasos del Centro Médico de la Universidad de Rochester, que no participó en el proyecto, prevé que todavía tardará algún tiempo en estar listo. Opina que si las pruebas culminan con éxito, la medicina podría disponer por primera vez de un marcapasos híbrido equipado con una pila y componentes captadores de energía.

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