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1 de Diciembre de 2013
Astronomía

La segunda vida de Kepler

SCIENCE SOURCE

Puede que el telescopio Kepler se encuentre en horas bajas, pero aún no está acabado. El observatorio era hasta hace poco el mejor instrumento del que disponía la NASA para buscar planetas ajenos al sistema solar. Sin embargo, en mayo de este año un fallo mecánico le privó de su capacidad para apuntar con precisión a regiones concretas del cielo. Dado que un telescopio espacial constituye una herramienta demasiado preciosa para abandonarla sin más, la agencia ha solicitado nuevas ideas para reciclar el instrumento. Los expertos han acudido con más de cuarenta propuestas. Algunas plantean métodos alternativos para continuar buscando planetas, pero otras persiguen fines completamente distintos. Resumimos aquí cuatro de ellas.

MÁS ALLÁ DE LA VÍA LÁCTEA
Si Kepler se orientase hacia regiones abarrotadas de galaxias, podría observar agujeros negros voraces y estrellas a punto de convertirse en supernovas. Tal vez hasta obtuviese imágenes inéditas del curso de algunas de esas explosiones. La propuesta presentada por los expertos subraya que, incluso en su estado actual, ningún proyecto existente o planeado podría estudiar las explosiones de supernova tan bien como Kepler.

SEÍSMOS ESTELARES
Al igual que nuestro planeta sufre terremotos, también las estrellas experimentan sus propios seísmos. Estos provocan alteraciones en el brillo del astro, gracias a las cuales puede inferirse su dinámica interna. Kepler podría estudiar la astrosismología del cúmulo estelar de la Vía Láctea NGC 2244, poblado por estrellas muy calientes y de masa elevada cuyas propiedades no se conocen demasiado bien.

OLAS AZULES
El estudio de las oscilaciones de Neptuno (los ligeros cambios de brillo provocados por los ciclos térmicos que recorren su interior) permitiría deducir varios aspectos relativos a la estructura del planeta. «No es mucho lo que sabemos sobre las entrañas de los planetas gigantes», apunta Mark Marley, del Centro de Investigación Ames de la NASA.

ROCAS PELIGROSAS
Con Kepler cabría detectar más deprisa asteroides cercanos, muchos de los cuales son lo bastante grandes para provocar daños en la Tierra en caso de impacto. «Kepler podría escudriñar el interior de la órbita terrestre. Disponemos de muy poca información sobre los objetos cercanos a nuestro planeta que circulan por allí», señala Kevin Stevenson, de la Universidad de Florida Central.

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