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La quitina

El segundo compuesto orgánico más abundante en la Tierra es un polisacárido lineal que imparte rigidez a la pared celular de los hongos y al exoesqueleto de un gran número de invertebrados.

La quitina es el compuesto orgánico que abunda más en el planeta después de la celulosa, otro polisacárido. Henry Braconot la descubrió en 1811 en algunas setas y E. Odier la redescubrió en 1823. El segundo le dio su nombre actual de "chitine", quitina, cuya etimología griega evoca el significado de túnica, porque la encontró en los élitros de algunos escarabajos y supuso que cumplía una función protectora de los tejidos animales. 

La verdad es que la celulosa y la quitina cumplen misiones semejantes de protección y resistencia en plantas y algas, la primera, y en animales inferiores y hongos, la segunda. A tenor de esa distribución selectiva de ambos polisacáridos, alguien podría concluir que, desde el punto de vista evolutivo, los hongos están más ligados a los animales que a las plantas. Pero dentro de los hongos distinguimos dos grandes grupos, los hongos inferiores, que portan celulosa, y los superiores, que poseen quitina. Por cuya razón se habla de un origen polifilético de ese reino orgánico.  

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