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Nubosidad e irradiancia eritemática

El grado en que la radiación ultravioleta solar quema la piel depende de la nubosidad total más que de la nubosidad en capas bajas.
MARIE-LAN NGUYEN/WIKIMEDIA COMMONS
La radiación ultravioleta (UV) abarca las longitudes de onda del espectro electromagnético comprendidas entre 100 y 400 nanómetros (nm). Se divide en tres bandas según los efectos biológicos que origina: UVC (100-280 nm), UVB (280-315 nm) y UVA (315-400 nm).
La exposición intensa y momentánea a la radiación UV produce acaloramiento, eritema (quemadura solar) y otras molestias entre 12 y 24 horas después de la exposición a la luz. El exceso de exposición crónica a la radiación UV produce fotoenvejecimiento de la piel y una predisposición al desarrollo de condiciones cutáneas precancerígenas.
Los efectos eritemáticos de la radiación solar se expresan mediante el concepto de radiación ultravioleta eritemática, o eritemáticamente activa (UVER), que tiene en cuenta tanto la curva espectral de la radiación solar incidente en el suelo como la respuesta de la piel humana a la radiación UV incidente sobre la misma, respuesta que se refleja en la llamada "curva del espectro de acción" del eritema.

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