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1 de Junio de 2013
Teoría de la información

Información y significado

En la teoría clásica de la información no hay lugar para la atribución de significado. Sin embargo, los humanos insistimos en ello. ¿Cómo reconciliar ambas posturas?

CORTESÍA DE IBM

En síntesis

La teoría de la información trata sobre la manipulación y transmisión de códigos, pero es ajena a su significado.

No obstante, el tratamiento adecuado de la información permite generar nuevos conocimientos. ¿De dónde proceden?

Toda infomación consta de un signo y un referente. El significado es el vínculo que se establece entre uno y otro.

Tales vínculos constituyen información nueva. Su incorporación a la teoría permite completar el modelo clásico.

Desde que el matemático e ingeniero de comunicaciones Claude Shannon la concibiese en los años cuarenta, la teoría de la información ha avanzado con celeridad. Pero, a medida que se desarrollaba y aumentaba su efecto en la vida cotidiana de la gente, han surgido varias cuestiones de interés. La mayoría de las disciplinas científicas dependen de métodos para tratar la información y acceder así a nuevos descubrimientos. Hoy, algunos expertos sostienen que el procesamiento de la información se da incluso en la naturaleza. Sin embargo, nuestros modelos dan por sentado que tales mecanismos transcurren ajenos al significado de la información que procesan. ¿Cómo pueden entonces generar conocimiento?

La teoría clásica de la información demuestra que esta puede emitirse, transmitirse y recibirse de forma precisa sin necesidad de reparar en su significado. Pero los ordenadores van más allá: no solo la transmiten, sino que también la transforman sin atender a lo que significa. ¿Cómo pueden tales procesos crear significado para un observador? ¿De dónde procede la nueva información?

Informáticos, científicos y usuarios buscan programas que generen contenido con significado: experiencias memorables, hallazgos científicos de todo tipo, cartas de amor o imágenes inspiradoras. Sin embargo, el significado parece depender del observador. Una tabla con valores bursátiles puede ser un galimatías para un lego en la materia y, al mismo tiempo, una fuente de gran valor para un inversor. ¿Cómo puede existir una ciencia de la información si sus objetos fundamentales son parcialmente subjetivos?

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