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  • Investigación y Ciencia
  • Septiembre 2010Nº 408

Nuevas energías

Energía limpia a partir de aguas residuales

Dos ciudades de California tratan sus aguas residuales y las bombean al subsuelo para producir electricidad.

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Cuando un residente de Santa Rosa (California) acciona el interruptor de la luz, puede presumir de haber contribuido a la energía que gasta. Santa Rosa y Calpine Corporation conforman el mayor proyecto mundial de explotación geotérmica de aguas residuales para la generación de energía limpia, algo que no sólo beneficia a sus habitantes, sino también a los peces de la zona. Para la ciudad, además del fin de las sanciones económicas por contaminar el río Russian, el proyecto ha permitido ahorrar 400 millones de dólares en la construcción de nuevos depósitos para aguas residuales. Para Calpine, el acuerdo ha dado nueva vida a sus yacimientos de vapor, los cuales languidecían después de años de uso abusivo.

Cada día, el Proyecto de Recarga de Los Géiseres de Santa Rosa bombea cerca de 45 millones de litros de aguas residuales depuradas hasta la cima de una montaña sita a 65 kilómetros de la ciudad. Desde allí, se inyectan en un acuífero a 2500 metros de profundidad. La roca caliente hierve el agua, el vapor asciende a la superficie y activa las turbinas de los generadores de electricidad. En el condado de Lake, una localidad vecina, un proyecto similar recicla unos 30 millones de litros de aguas residuales al día. Ambas instalaciones generan un total de 200 megawatt (el equivalente a una central eléctrica modesta) sin emitir a la atmósfera ningún gas de efecto invernadero ni contaminante. Parte de la energía llega incluso hasta San Francisco, unos 110 kilómetros al sur.

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