Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarte el uso de la web mediante el análisis de tus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúas navegando, consideramos que aceptas nuestra Política de cookies .

1 de Septiembre de 2010
Astronomía

La selenografía en los siglos XIX y XX

Desde la invención de la fotografía hasta el comienzo de la exploración local.

UNIVERSIDAD JOHN HOPKINS

Desde la invención del telescopio hasta el siglo xix, los astrónomos se limitaron a investigar la superficie lunar mediante observaciones visuales [véase "Orígenes y desarrollo de la cartografía lunar"; Investigación y Ciencia, agosto de 2010]. Sin embargo, la llegada de la fotografía les proporcionó una nueva herramienta con la que afinar sus observaciones.

Ya en diciembre de 1839, John Draper (1811-1882) consiguió, desde Nueva York, fijar la imagen de la Luna en un daguerrotipo con un telescopio de 12 centímetros y una exposición de veinte minutos. Exposiciones tan prolongadas exigían una gran precisión de seguimiento. Además, la calidad final dependía en gran medida de las turbulencias atmosféricas. Es por ello que las primeras fotografías no mostraban un gran número de los detalles que sí podían apreciarse con un telescopio de tamaño mediano. Sin embargo, presentaban sus propias ventajas: las fotografías podían analizarse en el laboratorio (lo que evitaba los laboriosos trabajos de medida sobre el telescopio) y mostraban la Luna de un modo realista y hasta entonces desconocido.

Artículos relacionados

Puedes obtener el artículo en...

¿Tienes acceso?

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.