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Los prisioneros y María

Un problema matemático y uno filosófico.
Investigación y Ciencia
Para la columna de este mes, he elegido dos acertijos. El primero es un problema puramente matemático, y tiene una solución apodíctica. El segundo es un problema filosófico. La solución no es apodíctica, pero a mí me parece fascinante.
Problema 1: Los prisioneros
En una habitación hay tres prisioneros. Los tres cierran los ojos; a cada uno se le pone un sombrero rojo o azul. El guarda tira una moneda para decidir qué sombrero ponerle a cada prisionero.
Una vez que los prisioneros tienen los sombreros puestos, se les permite abrir los ojos. Cada uno puede ver los sombreros de sus colegas, pero no el sombrero propio. A partir de ese momento no se permite ningún tipo de comunicación entre prisioneros. El guarda conduce a cada prisionero a una celda individual. Le pregunta en privado: "¿De qué color es tu sombrero?" Si los tres rehúsan contestar, se les mata a todos. Si alguno de los tres contesta incorrectamente, se les mata a todos. Si al menos uno contesta correctamente (y nadie contesta incorrectamente), se les deja a todos en libertad. Las celdas están suficientemente separadas para que ninguno de los prisioneros pueda enterarse de qué contestaron los demás o si rehusaron contestar.
Problema 2: María y el tomate
María es una gran científica, una experta mundial en la ciencia del color. Ha adquirido un conocimiento profundo del tipo de condiciones perceptivas bajo las cuales tenemos la experiencia de ver rojo y del tipo de estado cerebral en el que nos encontramos cuando sentimos tales experiencias.
Tristemente, María nunca ha experimentado el rojo. Desde pequeña ha estado confinada a una celda en la que hay sólo objetos blancos y negros. Todo lo que sabe sobre el color lo ha aprendido en los libros de papel blanco y tinta negra que sus captores le han permitido leer.
Un día se le informa a María que se le permitirá ver un tomate rojo. Antes de mirar el tomate, María tiene toda la información física pertinente al caso. No sólo sabe que el tomate es rojo: sabe precisamente qué longitudes de onda reflejará, cómo estimulará esa luz su retina y qué estados cerebrales serán consecuencia del estímulo. Pero nunca ha experimentado la sensación de ver un objeto rojo y tener esos estados cerebrales.
Problema: Cuando finalmente se le muestra el tomate a María, ¿aprenderá algo nuevo acerca de cómo es el mun-
do, algo que no esté implícito en lo que sabía antes del experimento?

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