Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarte el uso de la web mediante el análisis de tus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúas navegando, consideramos que aceptas nuestra Política de cookies .

La extraña pareja y la bomba

Entre los acontecimientos que desembocaron en la primera reacción nuclear en cadena controlada se hallan los encuentros accidentales de dos físicos muy distintos condenados a entenderse.
En enero de 1939, en vísperas de la Segunda Gue- rra Mundial, Enrico Fermi y Leo Szilard, dos fí- sicos que hasta entonces sólo se habían carteado, se conocieron casualmente en el Hotel King’s Crown, próximo a la Universidad neoyorquina de Columbia. Era el principio de una colaboración tan intensa como conflictiva.
Fermi y Szilard habían abandonado Europa huyendo del fascismo y ambos poseían piezas esenciales y complementarias del rompecabezas que iba a permitir liberar la energía del átomo. Pronto se dieron cuenta, sin embargo, de que para trabajar juntos iban a tener que superar profundas diferencias personales y de estilo profesional. Si no hubieran perseverado, la primera reacción nuclear en cadena controlada no hubiera tenido lugar en 1942, a buen seguro, ni el Proyecto Manhattan hubiera culminado en la construcción de las primeras bombas atómicas en 1945. Szilard lo reconocía años después: "Si la nación debe agradecernos algo, es que trabajáramos juntos todo el tiempo necesario".

Puedes obtener el artículo en...

¿Tienes acceso?

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.