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1 de Diciembre de 2009
Neurociencia

Potenciadores de la cognición

¿Bastará ingerir una píldora con el desayuno para mejorar la concentración y la memoria, sin detrimento de la salud a largo plazo?

SPLASHLIGHT

Algunos futuristas utilizan el símbolo H+ para representar una versión mejorada de la Humanidad. En esa versión "plus" del género humano estaría desplegada una amalgama de técnicas punteras: células pluripotentes, robótica, drogas potenciadoras de la cognición y recursos similares, cuya pretensión sería la superación de limitaciones físicas y mentales de carácter fundamental.

La idea de potenciar las funciones mentales mediante la ingestión de una píldora que mejore la atención, la memoria y la capacidad de planificación (vale decir, los fundamentos mismos de la cognición) no es ya una mera fantasía de futuristas. Los años noventa del siglo pasado, que el presidente George H. W. Bush proclamó ser "la década del cerebro", han tenido segunda parte en lo que podríamos llamar "la década del cerebro mejorado".

La obsesión por los potenciadores de la cognición se ha evidenciado en artículos de prensa que jalean la arribada de fármacos calificados como "drogas inteligentes", neuropotenciadores, nootrópicos e incluso "viagra cerebral". Una era de refuerzo mental ha llegado ya [véase "Fármacos potenciadores del cerebro", Stephen S. Hall, Investigación y Ciencia, noviembre 2003]. Los universitarios no dudan en tomar prestadas píldoras de Ritalin recetadas a algún amigo para estudiar toda la noche. Engullen modafinilo (una nueva generación de reconstituyentes) programadores informáticos impelidos a presentar sus trabajos en una fecha fija o ejecutivos que intentan maximizar su lucidez. Los entusiastas juran que esos fármacos no se limitan a inducir la vigilia, como un café cargado, sino que proporcionan además lucidez mental y la agudeza de un bisturí láser para absorber los matices de la química orgánica o explicar los aspectos esotéricos de las obligaciones de deuda subordinada.

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