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1 de Mayo de 2019
Sismología

Aparecen los terremotos ausentes de Nepal

Los geólogos llenan un misterioso vacío en el historial de seísmos del país asiático.

La ciudad nepalí de Sankhu, devastada por el terremoto que sacudió el país en 2015. [TURJOY CHOWDHURY/GETTY IMAGES]

Como si se tratara de un accidente de tráfico a cámara lenta, el subcontinente indio está chocando con Eurasia. Este impacto, que se produce a lo largo de una falla conocida como Cabalgamiento Principal del Himalaya, es el responsable de la elevación de la cordillera. En abril de 2015 provocó el terremoto de Gorkha, en Nepal, un seísmo de magnitud 7,8 que destruyó pueblos y partes de Katmandú y que causó miles de víctimas.

Tales seísmos no son extraños en Nepal. Sin embargo, en la parte occidental del país no se había registrado ningún terremoto importante desde 1505. La presencia de esta «brecha sísmica» podría ser una mala noticia: si las fallas no liberan cada cierto tiempo las tensiones acumuladas, uno o más terremotos potencialmente catastróficos podrían estar por llegar. «Tras más de 500 años de espera, la energía almacenada debido a la convergencia de la India [y Eurasia] podría ser considerable», apunta Zakaria Ghazoui, geólogo del Instituto de Ciencias de la Tierra de Grenoble. La repentina liberación de esta energía podría devastar lugares cercanos, como Pokhara, una de las mayores ciudades nepalíes.

A fin de determinar si realmente existía esa brecha sísmica, Ghazoui y otros investigadores se aventuraron en el lago Rara, en la parte occidental del Himalaya nepalí, y recogieron testigos (muestras cilíndricas) de las capas sedimentarias del fondo. Sospechaban que los testigos podían albergar un registro de los terremotos ocurridos en el pasado, ya que un seísmo puede causar avalanchas submarinas que dan lugar a capas de lo que Ghazoui llama sedimentos «desorganizados».

El equipo halló indicios de al menos ocho avalanchas posteriores a 1505 relacionadas con terremotos entre moderados y fuertes. «Esperábamos encontrar vestigios del terremoto de 1505, pero el descubrimiento de esas otras avalanchas fue una auténtica sorpresa», apunta el experto. Por un lado, eso significa que tal vez las fallas de la zona no acumulen tanta tensión como se pensaba. Pero, por otro, también subraya el riesgo sísmico «casi permanente» al que se enfrenta la región, explica Ghazoui, autor principal de la investigación, que aparecerá publicada próximamente en Nature Communications.

Según Roger Bilham, sismólogo de la Universidad de Colorado en Boulder que no participó en el estudio, esta es la primera vez que se usa el registro sedimentario de un lago para explorar la historia sísmica del Himalaya. Y eso, asegura, «no es más que un aperitivo de lo que podemos hacer».

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