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Los inicios de la radiactividad en España

El primer laboratorio español de radiactividad.
Wolfram Schroll, Corbis
En junio de 1903, el catedrático de mecánica química de la Universidad de Madrid José Muñoz del Castillo asistió como delegado especial de España al quinto Congreso Internacional de Química Aplicada de Berlín. Aunque conocía los trabajos recientes de Pierre y Marie Curie, fue seguramente en esa ocasión cuando vio por primera vez un elemento radiactivo: el "radiotelurio" de William Markwald (posteriormente se demostró que se trataba del polonio descubierto por Marie Curie).
En su informe sobre el congreso, Muñoz muestra su entusiasmo sobre la radiactividad: "la diminuta porción de este elemento [...] que aparecía como una mancha, representaba como valor de extracción la friolera de 3000 marcos. Se necesitan 4000 kilogramos de pechblenda para extraer 10 miligramos [...] Si se aproxima a una serie de chispas, producidas por una corriente eléctrica, desaparecen éstas como por encanto, a causa de la conductibilidad eléctrica que adquiere el aire. Después de puesta a oscuras la sala, aproximó tan precioso elemento al bario, platino y cinc, e inmediatamente se inflamaron, adquiriendo la llama una coloración verde, como si se hubieran tocado con una varilla mágica".

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