Ingeniería mecánica del Islam medieval

Los ingenieros musulmanes de Bagdad conservaron la tecnología precedente y la perfeccionaron con nuevos inventos: la cigüeña, el molino de viento o la bomba de aspiración. Así se anticiparon al despertar de Europa.

El mundo occidental acostumbra atribuir su propio progreso intelectual a un cúmulo de factores internos. Desde esa óptica se rastrea el origen de nuestra herencia retrocediendo de la revolución industrial a la Ilustración, de ésta al Renacimiento, se sigue a través de los monjes de la Edad Media, hasta llegar a la fuente: Grecia, Roma y los imperios antiguos del Creciente Fértil.

Pero ese cuadro resulta incompleto. Ignora la intervención de otras civilizaciones, verbigracia, la cristiana griega (Bizancio), la India hinduista, la China confuncionista y el Islam. Nos ocuparemos de la tecnología del Islam medieval, de los conocimientos que conservó, las nuevas ideas con que contribuyó al mundo del Medievo y los inventos mediante los cuales anticipó progresos muy posteriores. Cuando el profeta Mahoma murió en el año 632 d.C., dejó tras de sí una nueva religión, con su centro administrativo situado en Medina y su corazón espiritual en La Meca. Aproximadamente un año después de su muerte, el resto de Arabia se había incorporado al movimiento musulmán; hacia el 750 d.C., el Imperio Arabe se extendía desde los Pirineos hasta el Asia Central.

Puedes obtener el artículo en...

¿Tienes acceso a la revista?

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.