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  • Noviembre 2017Nº 494
Filosofía de la ciencia

Filosofía de la ciencia

El mundo de las pruebas

La filosofía de la ciencia de Susan Haack.

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En la década de los sesenta se produjo un cambio radical en filosofía de la ciencia. Nos referimos al llamado giro historicista. Algunos de sus autores más representativos fueron Thomas Kuhn, Imre Lakatos y Paul Feyerabend. Supuso la crítica y el abandono de las tesis neopositivistas tradicionales, así como un replanteamiento en la agenda de los problemas esenciales en filosofía de la ciencia.

Dicho parteaguas trajo aparejado un profundo distanciamiento de la noción tradicional de racionalidad científica, que solía reducirse a una serie de reglas algorítmicas y universales. Como consecuencia, se ampliaron los criterios de demarcación entre ciencia y pseudociencia basados en la verificabilidad, por ser demasiado excluyentes. Ante este panorama, algunos sociólogos de la ciencia comenzaron a vislumbrar una oportunidad para estudiar la ciencia como una institución social. Con ello, pretendían revelar el vacío de la epistemología más tradicional.

El resultado fue un antagonismo entre filósofos de la ciencia y sociólogos de la ciencia. En su libro Defending science —within reason: Between scientism and cynicism (2003), Susan Haack, de la Universidad de Miami, describe esta rivalidad en términos de una oposición entre el viejo cientificismo de los filósofos de la ciencia, que consideraban la ciencia como algo casi sagrado, y el nuevo cinismo de los sociólogos de la ciencia, que toman la ciencia como una especie de truco o engaño. Pero, en realidad, según señala la filósofa angloamericana, ambas partes en disputa comparten —aunque no lo reconozcan— algunos falsos supuestos clave, como un modelo de racionalidad demasiado rígido (según el cual algo es racional solo si de ello se derivan lógicamente consecuencias empíricamente verificables). De aquí, continúa Haack, que la supuesta oposición pueda ser superada. Es decir, existe una posición intermedia mucho más defendible que las dos concepciones hasta ahora en liza, una posición que Haack denomina sentido común crítico, tomando la expresión del filósofo estadounidense Charles Sanders Peirce (1839-1914). Uno de los propósitos principales de su Defending science es precisamente el de desarrollar en detalle esta posición intermedia.

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