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Actualidad científica

  • 22/06/2018 - DESARROLLO EMBRIONARIO

    Logran modificar la forma de los tejidos embrionarios mediante optogenética

    Con ello se está más cerca de la creación de tejidos biológicos con formas personalizadas, lo que tiene importantes repercusiones en medicina regenerativa.

  • 21/06/2018 - Toxicología

    Abuelos expuestos, nietos afectados

    En ratones, los efectos negativos del bisfenol A, compuesto tóxico presente en botellas de plástico, dentífricos o resinas, se observan más allá de la segunda generación. En concreto, la sustancia podría afectar la vocalización de los descendientes.

  • 20/06/2018 - Genética

    Una levadura desafía al código genético

    Entre las reglas verdaderamente inviolables de la vida está la inmutabilidad del código genético. Bacterias, plantas, personas: los seres vivos construyen sus proteínas siguiendo unas mismas instrucciones, codificadas mediante secuencias de unos mismos grupos de tres letras. Pero siempre hay quien que va por libre.

  • 20/06/2018 - Alimentación

    Alimentos de doble filo

    Los aperitivos ricos en grasas e hidratos de carbono activan de manera intensa las áreas cerebrales de recompensa, lo que los convierte en muy gratificantes.

  • 19/06/2018 - Astrofísica

    Cuando una estrella se cruza con un agujero negro

    Se ha observado por primera vez de forma casi directa la fragmentación de un objeto por un agujero negro y la creación de un chorro de partículas ultraveloces.

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  • Investigación y Ciencia
  • Noviembre 2017Nº 494

Psiquiatría

Estrés: Diferencias entre sexos

La biología de este trastorno difiere en los machos y las hembras. ¿Qué implicaciones podría tener esto a la hora de tratar el estrés postraumático, la depresión y otras enfermedades mentales?

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Piense en la última vez que se sintió estresado ¿Se le aceleró el pulso? ¿Su respiración era superficial y rápida? ¿Quizá sus músculos se tensaron y se puso en alerta? El cerebro provoca todos esos cambios fisiológicos ante situaciones que pueden poner en riesgo nuestra vida. Pero cuando esa respuesta se desencadena de manera extemporánea o persistente, puede ser peligrosa. De hecho, el estrés se ha relacionado con multitud de problemas de salud, desde cardiopatías y diabetes hasta depresión o trastorno por estrés postraumático.

Según los estudios epidemiológicos, el ser mujer prácticamente duplica el riesgo de sufrir trastornos psiquiátricos vinculados con el estrés. La cuestión fundamental es: ¿por qué? Algunos expertos argumentan que los motivos son en parte culturales. Por ejemplo, la mujer es menos reacia a buscar ayuda para sus problemas mentales que el varón, lo que aumenta la probabilidad de detectar el caso. Pero nuevas pruebas experimentales en animales sugieren que la biología también tendría mucho que decir. Los científicos están descubriendo notables diferencias en el modo en que el cerebro masculino y el femenino reaccionan y se adaptan al estrés.

Esta perspectiva viene de lejos. Históricamente, se ha estudiado casi solo con animales machos, incluso en trastornos que parecen afectar más a las mujeres. Una razón es que muchos científicos temían que las fluctuantes hormonas ováricas complicarían sus estudios, enturbiarían los datos y les forzarían a usar más probandos o a invertir más tiempo, con el consiguiente aumento de los costes. Investigaciones recientes han desacreditado esta idea —los datos recopilados en hembras no son más variables—, pero el sesgo masculino en la experimentación animal persiste.

Para abordar este problema, los Institutos Nacionales de la Salud, que financian gran parte de la investigación biomédica pública en los EE.UU., han lanzado una nueva iniciativa. Desde el año pasado, el organismo exige que todo aquel que lleve a cabo ensayos con animales incluya el sexo como variable biológica y estudie tanto machos como hembras. Por consiguiente, quien estudie el estrés crónico tendrá más posibilidades de averiguar cómo repercute en la salud de ambos sexos, labor que podría culminar en tratamientos contra trastornos mentales específicos para cada sexo y más eficaces. De hecho, algunas de las nuevas terapias más prometedoras que se están investigando (como la oxitocina para la ansiedad y la ketamina para la depresión) parecen causar efectos muy distintos en machos y hembras.

Estrés femenino
Los modelos animales usados para estudiar los efectos del estrés adoptan muchas formas. Algunos someten los roedores a un factor estresante por espacio de varios días (una breve inmovilización o un sonido que han asociado con una leve descarga eléctrica). Otros alteran los niveles de sustancias químicas ligadas al estrés en el cerebro del animal, tales como los glucocorticoides o la hormona de liberación de la corticotropina (CRH, de sus siglas en inglés), ya sea mediante ingeniería genética u otras técnicas. Sea cual sea el método, estas manipulaciones parecen desatar una respuesta más rápida e intensa en las hembras. Apenas comenzamos a saber por qué.

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