Bosques y cambio climático

Los planes de gestión forestal deberían atender las necesidades hídricas y las limitaciones fisiológicas de las plantas.
Investigación y ciencia / albert marín
¿Le gustaría a usted que la superficie forestal de la región en la que vive se viera incrementada en el futuro? Muy probablemente dirá que sí. Si ello ocurriera, ¿cree usted que cuando abriera el grifo de su casa seguiría saliendo agua para satisfacer sus necesidades? Seguramente su respuesta será también afirmativa. Pues bien, puede que se trate de opciones incompatibles. O una cosa o la otra.
Se nos repite que el ochenta por ciento del agua se consume en el regadío agrícola. No debería sorprendernos. A menudo olvidamos que la fotosíntesis, el proceso básico por el que las plantas sintetizan sus tejidos, frutos, madera y restantes bienes que nos proporcionan, tiene un coste hídrico elevadísimo. Los bosques no son la excepción: la producción de 1 metro cúbico de madera requiere entre 600 y más de 1000metros cúbicos de agua.

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