Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarte el uso de la web mediante el análisis de tus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúas navegando, consideramos que aceptas nuestra Política de cookies .

1 de Abril de 2009
Ingeniería

Cohetes eléctricos

Eficientes motores de plasma eléctrico propulsan la nueva generación de sondas espaciales hacia el sistema solar exterior.
La sonda espacial Amanecer (Dawn) de la NASA navega más allá de la órbita de Marte hacia el cinturón de asteroides. Con ella se quiere saber más acerca del nacimiento del sistema solar. Su meta son los asteroides Vesta y Ceres, los restos de mayor tamaño aún existentes de los embriones planetarios que hace unos 4570 millones de años, con sus choques y combinaciones, formaron los planetas de hoy.
Pero esta misión, lanzada en septiembre de 2007, no es notable sólo por sus objetivos. Amanecer se propulsa merced a una técnica espacial que empieza a ocupar un primer plano en las misiones de larga distancia: el motor cohete de plasma. Estos motores, actualmente en desarrollo en varias formas avanzadas, generan el empuje produciendo y manipulando eléctricamente propulsantes de gas ionizado, en vez de quemar combustibles químicos líquidos o sólidos, como los cohetes ordinarios.

Puedes obtener el artículo en...

¿Tienes acceso?

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.