Materiales autoensamblantes

Los procedimientos al uso no permiten construir las complejas máquinas del futuro; éstas deben hacerse a sí mismas.

Nuestro mundo está poblado de máquinas, entidades éstas carentes de vida que los humanos ensamblamos a partir de componentes construidos también por nosotros. Estamos más que desbordados por automóviles, ordenadores, teléfonos, hornos de microondas y destornilladores. Pese a tal proliferación, no hay máquina capaz de reproducirse sin el concurso humano. Todavía.

En el siglo XXI, se entronizará una estrategia de fabricación basada en máquinas y materiales que prácticamente se elaborarán solos. Llamada autoensamblaje, es más fácil definirla por lo que no es. En un proceso de autoensamblaje, átomos, moléculas, agregados de moléculas y componentes se organizan por sí mismos en entidades ordenadas y funcionales sin implicación humana. Lo que contrasta con la mayoría de los procedimientos de fabricación actuales, en que interviene la mano humana en grado considerable. Nosotros, o unas máquinas que gobernamos, controlan un número importante de elementos de elaboración o ensamblado. El autoensamblaje suprime las manos humanas de la construcción. Puede que personas diseñen el proceso y puede que personas lo pongan en marcha, pero una vez iniciado un proceso, éste proseguirá de acuerdo con su propio plan interno, sea hacia una forma energéticamente estable o hacia algún sistema cuya forma y función esté codificada en sus partes.

Puedes obtener el artículo en...

¿Tienes acceso a la revista?

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.