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1 de Junio de 1998
Oncología molecular

Cáncer del fenotipo mutador de microsatélites

Caracterizada por la acumulación de millones de mutaciones en secuencias repetidas, esa neoplasia representa una nueva vía molecular de formación de tumores esporádicos y hereditarios.
El control de la proliferación celular, alcanzado y refinado tras millones de años de selección natural, se derrumba ante la acumulación de mutaciones en determinados genes. Aludimos a los genes tumorales, así llamados porque contribuyen a la formación de tumores. Los genes tumorales desempeñan un papel regulador en la supervivencia o el crecimiento de las células. Si el control es positivo, hablaremos de oncogenes; si negativo, de antioncogenes o genes supresores.
Las mutaciones que ocurren en genes tumorales pueden venir inducidas por factores externos, del ambiente, o por errores espontáneos cometidos durante la replicación del ADN. Ignoramos en qué proporción contribuyen al desencadenamiento de un tumor las causas exógenas y en qué cuantía las endógenas.

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