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Cáncer del fenotipo mutador de microsatélites

Caracterizada por la acumulación de millones de mutaciones en secuencias repetidas, esa neoplasia representa una nueva vía molecular de formación de tumores esporádicos y hereditarios.
El control de la proliferación celular, alcanzado y refinado tras millones de años de selección natural, se derrumba ante la acumulación de mutaciones en determinados genes. Aludimos a los genes tumorales, así llamados porque contribuyen a la formación de tumores. Los genes tumorales desempeñan un papel regulador en la supervivencia o el crecimiento de las células. Si el control es positivo, hablaremos de oncogenes; si negativo, de antioncogenes o genes supresores.
Las mutaciones que ocurren en genes tumorales pueden venir inducidas por factores externos, del ambiente, o por errores espontáneos cometidos durante la replicación del ADN. Ignoramos en qué proporción contribuyen al desencadenamiento de un tumor las causas exógenas y en qué cuantía las endógenas.

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