Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarte el uso de la web mediante el análisis de tus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúas navegando, consideramos que aceptas nuestra Política de cookies .

1 de Febrero de 2005
Ingeniería informática

Computación a la velocidad de la luz

Nuevos tipos de conexiones fotónicas entre los microchips electrónicos podrían revolucionar la conformación de los ordenadores de aquí a unos diez años.
La velocidad de los microprocesadores viene progresando desde 1995 más deprisa que la de los demás componentes del ordenador. Los procesadores más avanzados ejecutan instrucciones a un ritmo de 3,6 gigahertz (GHz) y, al doble de esa velocidad, ciertas operaciones, como las aritméticas. Pero las conexiones de la placa madre entre el procesador y los chips de memoria y otras piezas del sistema proceden como mucho a 1 GHz. El cerebro de la máquina pasa el 75 por ciento de su tiempo ocioso, a la espera de que le lleguen las instrucciones y datos retenidos en el tráfico atascado.
Hace ya tres años, Anthony F. J. Levy, de la Universidad del Sur de California, afirmaba, en un análisis detallado, que el desequilibrio de prestaciones entre el microprocesador y el acceso a la memoria llegará en unos años a ser insostenible. Señalaba que el material plástico de las placas de circuito impreso succiona las altas frecuencias: por cada aumento de 2 GHz en la anchura de banda de la señal eléctrica, la intensidad de la señal se reduce a la décima parte. Al crecer la frecuencia de reloj, también lo hacen el consumo de energía, el calor disipado y la interferencia electromagnética. Estas constituyen tres de las peores pesadillas de los ingenieros de sistemas. Por otro lado, el grupo industrial International Sematech predice que los enlaces entre procesador y periféricos tendrán que admitir 2 GHz más cada dos años, para que no empeore la congestión existente.

Puedes obtener el artículo en...

¿Tienes acceso?

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.