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1 de Febrero de 2005
óptica

Optica y realismo en el arte renacentista

Para explicar el realismo de la pintura del siglo XV se avanzó una hipótesis que ha gozado de notable predicamento. A tenor de la misma, se habría conseguido gracias al uso de proyecciones con espejos. Los últimos análisis ponen esa idea en entredicho.
Llama la atención el cambio que experimentó la pintura en los albores del Renacimiento. Hasta 1425, más o menos, las imágenes pictóricas eran estilizadas, casi esquemáticas. Y de pronto, aparecieron cuadros de un realismo fotográfico. Así, en el Retrato de Giovanni Arnolfini y su esposa, del maestro del primer Renacimiento Jan van Eyck (1390?-1441), se logran una sensación de espacio, una presencia, una individualidad y una profundidad psicológica ausentes en obras más antiguas. Los retratos por fin se nos parecían. ¿Qué había ocurrido?
En su afán por explicar la aparición de esta nueva escuela —a la que, por analogía con la tendencia musical de finales de la Edad Media, se le ha dado el nombre de ars nova—, David Hockney, famoso pintor de nuestros días, elaboró en 2001 una teoría audaz, polémica: el realismo de las pinturas renacentistas —su “efecto óptico”, como dice él— se conseguía mediante lentes y espejos que proyectaban, en lienzos u otras superficies, imágenes a las que se silueteaba y daba color.

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