Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarte el uso de la web mediante el análisis de tus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúas navegando, consideramos que aceptas nuestra Política de cookies .

1 de Enero de 1989
Medicina

Vacunas para el Tercer Mundo

Se utilizan ya seis vacunas diferentes. De aquí a diez años, podrían introducirse muchas más. Sin embargo, quienes poseen los medios necesarios para fabricarlas carecen de incentivos para hacerlo.

Durante los últimos 25 años, las Naciones Unidas han puesto en marcha varios programas de inmunización con los que se han conseguido resultados sorprendentes en los países en vías de desarrollo. Pero ese rápido progreso corre peligro de estancarse, lo que podría tener consecuencias trágicas, a tenor de los logros alcanzados hasta ahora. Hace 10 años, se erradicó la viruela y, más recientemente, se han reducido de forma significativa las muertes e incapacidades causadas por seis enfermedades importantes: el sarampión (que todavía produce la muerte de dos millones de niños en el Tercer Mundo cada año), la difteria, la tos ferina, el tétanos, la polio y la tuberculosis. En 1974, se inmunizó contra esas enfermedades a un 5 por ciento de la población infantil de los países subdesarrollados; hoy en día, gracias al Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI) de la Organización Mundial de la Salud, casi el 50 por ciento de los niños se muestran totalmente inmunizados, es decir, reciben las dosis prescritas de las seis vacunas. El PAI se propone abarcar a toda la población infantil del mundo en 1990.

Anthony Robbins y Phyllis Freeman Queda todavía mucho camino por andar. En concreto, se necesitan vacunas nuevas o mejores para muchas otras enfermedades infecciosas que producen innecesariamente muertes e incapacidades en el Tercer Mundo, donde viven cuatro de cada cinco niños del planeta. Los niños constituyen el objetivo primordial de los programas de vacunación, ya que son las víctimas principales de las enfermedades infecciosas. En Africa, Asia e Iberoamérica, las infecciones agudas de las vías respiratorias (tales como las neumonías producidas por las bacterias Streptococcus pneumoniae y Hemophilus influenzae tipo b y por los virus parainfluenza y respiratorio sincitial) y las enfermedades diarreicas (como las producidas por los rotavirus y por las bacterias Shigella, Vibrio cholerae y ciertos tipos de Escherichia coli) provocan anualmente la muerte de ocho millones de niños menores de cinco años. Estas infecciones, junto a otras enfermedades, especialmente el sarampión, la malaria, el tétanos, la meningitis y la fiebre tifoidea, causan la muerte de unos catorce millones de niños menores de cinco años y producen incapacidades graves a muchos millones más.

Puedes obtener el artículo en...

¿Tienes acceso?

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.