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1 de Abril de 1992
Genética

Así comienza la mitosis

Todas las células eucariotas poseen un reloj molecular que determina cuándo deben dividirse. El componente fundamental de la maquinaria de este reloj es el producto del gen cdc2.

Diez billones de células (1013) componen nuestro cuerpo. Se han generado por división reiterada y sucesiva, a partir de una sola originaria: el cigoto. La división celular no se detiene al llegar al estado adulto. Las células de la mayoría de nuestros tejidos, con la notable excepción de las neuronas, continúan dividiéndose para compensar las pérdidas que se producen por muerte celular. Cada segundo, se originan millones de células nuevas en la piel, la mucosa digestiva o la médula ósea.

Antes de proceder a dividirse, la célula tiene que crecer y doblar su contenido, incluido su número de cromosomas, para luego segregados (distribuirlos) entre las dos células hijas. El ciclo celular es el conjunto de reacciones que se desarrollan en ese proceso. Consta de cuatro fases: la fase S de síntesis de ADN, en la cual los cromosomas se duplican; la fase M, de mitosis, en la que los cromosomas duplicados se confinan hacia polos opuestos de la célula, y las fases G1 y G2, de "gap" (intervalo), en las que las células preparan la maquinaria bioquímica necesaria para el inicio de la síntesis de ADN (fase S) o de la mitosis (fase M). Al final de la fase M, la célula se divide en dos mediante el proceso de citocinesis.

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