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1 de Abril de 1992
Tendencias en electrónica de consumo

Imágenes perfectas

Europa ha apostado fuerte por la TVAD. Su éxito y penetración van a marcar el año 1992 como rampa de lanzamiento de una potencia tecnológica común y compartida.

No hace mucho, millones de espectadores presenciaban el desarrollo de los Juegos Olímpicos de invierno, inaugurados el 8 de febrero de 1992 en Albertville, Francia. Desde sus comienzos, la televisión ha sido un formidable instrumento para presentar al mundo los acontecimientos deportivos, y en particular las Olimpíadas de la era moderna le deben su enorme popularidad.

Sin embargo, en las emisiones dedicadas a las Olimpíadas de este año (las pasadas de Albertville y las próximas de Barcelona), así como en la Exposición de Sevilla, aparece algo radicalmente innovador en Europa y que va a influir en sectores cada vez más amplios de la sociedad: la televisión de alta definición (TVAD). En esencia, se trata de mejorar considerablemente la calidad de las imágenes recibidas en el televisor mediante la duplicación del número de líneas de imagen exploradas con respecto a la televisión convencional, y la adopción de otro formato ("relación de aspecto") más adecuado a la visión humana.

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