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  • Junio 2018Nº 501
Historia de la ciencia

Historia de la ciencia

Las jóvenes científicas del «Rockefeller» (1931-1939)

El potencial heurístico de la historia de las mujeres en la ciencia.

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En los años noventa del siglo pasado, poco se sabía —más bien nada— sobre las primeras mujeres que entraron en los distintos campos científicos en España. Fue necesaria una dosis no pequeña de audacia y hasta de fe para lanzarse a indagar sobre ellas. De audacia, porque nadie apostaba por un tema como aquel, más bien todo lo contrario, para una tesis doctoral; y de fe, porque antes de explorar las fuentes documentales no había ningún signo de que en el primer tercio del siglo XX hubiera habido científicas en este país. También fue necesario disponer de un modelo para la tarea. En este caso lo ofreció, como referencia fundamental, el trabajo de Margaret Rossiter Women scientists in America (dos volúmenes publicados en 1982 y 1984, respectivamente). Rossiter había trazado magistralmente cómo hacer visibles a las primeras científicas que, aun sin encajar en el paradigma de «los grandes personajes», habían resquebrajado barreras institucionales y profesionales y merecían un lugar en la historia de la ciencia.

España distaba mucho de Estados Unidos, pero de nuevo se confirmó la idea de que tanto el mundo como la historia están llenos de datos a la espera de ser rescatados, y que basta con echar las redes adecuadas para obtenerlos. Esa confluencia de actitudes, deseos y modelo —a la que se sumó el apoyo del grupo de historia de la ciencia de la Universidad de Zaragoza, la celebración de congresos internacionales, y la estancia de un semestre en uno de los colleges femeninos de la costa este de Estados Unidos, el Smith College— cuajaría en el libro Pioneras españolas en las ciencias: Las mujeres del Instituto Nacional de Física y Química, publicado por la autora de este artículo en 1998.

Podemos decir que la obra, que ahora cumple veinte años, se ha convertido en un clásico para la comunidad científica especializada, si bien es aún desconocida en otros ámbitos y entre el gran público. El libro contenía la primera base de datos que identificaba a las pioneras españolas en ciencia, proporcionaba un marco teórico y una metodología para contextualizarlas, y realizaba un estudio pormenorizado del grupo de las que trabajaron en uno de los centros de investigación más destacados de la España del primer tercio del siglo XX: el Instituto Nacional de Física y Química (INFQ).

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