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1 de Junio de 2017
Materiales

Bomberos de la era espacial

Ante un clima cada vez más seco, el Servicio Forestal de EE.UU. está ensayando refugios contra el fuego basados en las técnicas de blindaje térmico de la NASA.

Un prototipo de los refugios contra el fuego de la NASA. [IAN GROB, SERVICIO FORESTAL DE EE.UU.]

Por meticulosa que sea la planificación, los bomberos forestales siempre pueden acabar rodeados por llamas impredecibles a temperaturas de 800 grados. Al no poder escapar, no les queda más remedio que acurrucarse en refugios contra el fuego (pequeñas tiendas reflectoras con aspecto de papel de aluminio) y desear que las llamas pasen rápido.

En verano de 2013, 19 bomberos desplegaron sus refugios en Yamel Hill, en Arizona, pero la conflagración fue excesiva y ninguno sobrevivió. Tras enterarse de la tragedia, los científicos del Centro de Investigación Langley de la NASA se propusieron construir refugios mejores. Y, para ello, recurrieron a las técnicas de protección térmica de las que se sirven las naves espaciales en su reentrada a la atmósfera, donde se alcanzan temperaturas de entre 1000 y 3000 grados. A mediados de abril el Servicio Forestal de EE.UU. probó los nuevos refugios en las instalaciones de la Universidad de Alberta. Todavía no se han publicado los resultados, pero los primeros ensayos fueron prometedores. Si esta tecnología espacial funciona, los bomberos podrían llevarla a los bosques este mismo verano.

Las tiendas ignífugas tradicionales han salvado cientos de vidas en el último medio siglo. Pero la catástrofe de Yarnell Hill dejó claro que estos refugios no pueden resistir el elevado calor de una exposición directa a las llamas, explica Josh Fody, experto que participó en el desarrollo del prototipo. Pero el material de los escudos térmicos sí: inmersos en el fino tejido hay pedazos de grafito del tamaño y la forma de copos de cayena; al calentarse, el grafito hace que una capa aislante de fibra de vidrio se expanda, lo que crea una colcha «grande y mullida», detalla Fody. El investigador califica el material de «inteligente», pues solo se hincha cuando se ve expuesto a temperaturas elevadas. La ligereza del diseño resulta también clave, ya que a menudo los bomberos forestales han de caminar por terreno accidentado y no pueden cargar con equipamiento engorroso.

Si se demuestra exitosa, esta nueva técnica no podría llegar en mejor momento. Como consecuencia de un clima más cálido y seco, los incendios forestales en EE.UU. arrasan hoy el doble de terreno que hace veinte años, apunta W. Matt Jolly, ecólogo del Servicio Forestal. «Eso significa que los bomberos están más expuestos al fuego que nunca.»

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