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  • Junio 2017Nº 489
Apuntes

Robótica

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El robot pizzaiolo

Puede que pronto veamos una nueva generación de máquinas en la cocina.

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La pizza tiene una orgullosa tradición de haber servido como sustento en largas noches de trabajo en el laboratorio, y los científicos napolitanos tienen a mano algunas de las mejores pizzas del mundo. Sin embargo, lo que hace poco ha inspirado al ingeniero Bruno Siciliano no ha sido el manjar en sí, sino su preparación.

«Hacer pizza exige un nivel extraordinario de agilidad y destreza», explica Siciliano, quien dirige un grupo de robótica en la Universidad de Nápoles Federico II. Estirar un objeto deformable, como la masa de pizza, requiere un toque preciso y suave. Eso la convierte en una de las pocas tareas que los seres humanos pueden llevar a cabo y los robots no... por ahora.

El equipo de Siciliano está desarrollando un robot capaz de amasar y estirar una pizza, añadirle ingredientes e introducirla en el horno. RoDyMan (acrónimo de Manipulación Dinámica Robótica en inglés) es un proyecto de cinco años subvencionado con 2,5 millones de euros por el Consejo Europeo de Investigación. Al igual que un cocinero humano, el robot debe voltear la pizza en el aire para estirarla, algo que solo puede conseguir si la sigue mientras gira y anticipa cómo cambiará de forma. La máquina debutará en mayo de 2018 en el legendario festival de pizza de Nápoles.

RoDyMan ha estado trabajando esta primavera para lograr un hito: que la máquina estire la masa sin romperla. Para guiar al robot, el equipo de Siciliano vistió al gran cocinero de pizzas Enzo Coccia con un traje equipado con sensores de movimiento. «Aprendemos cuáles son los movimientos de Coccia y los imitamos con RoDyMan», explica Siciliano.

Se trata de una estrategia que cobra perfecto sentido, asegura el experto en robótica Nikolaus Correll, de la Universidad de Colorado en Boulder, quien ha estudiado modelos de movimiento adaptable con muelles de goma pero que no ha participado en las investigaciones de Siciliano. «Quien quiera aprender a hacer pizza deberá usar la retroalimentación que le dan sus manos», añade. «No hay más que tomar la masa, comenzar a tirar e intentar experimentarlo.»

RoDyMan posee sensores visuales en la cabeza para seguir el movimiento de la masa en tiempo real. Por medio de programas informáticos, puede entrenarse a sí mismo a manejar una pizza tal y como lo haría un cocinero. El robot cartografía la posición de la masa y sigue su movimiento. Y, al igual que los humanos somos capaces de desarrollar una «memoria muscular», también la máquina puede mejorar por medio de la práctica. Los investigadores tienen la esperanza de que la tecnología de RoDyMan conduzca a una nueva generación de robots aptos para ejecutar tareas con exactitud, precisión y capacidad de reacción, si no con mayor realismo. [Véase «La nueva generación de robots de cocina», por Pere Castells; Investigación y Ciencia, enero de 2017.]

Con todo, Siciliano admite que nada puede compararse a un chef tradicional. «Nunca comería una pizza hecha por un robot», asegura. «No tendría el sabor que un verdadero pizzaiolo, con su alma, acabaría dándole.»

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